Familias en movimiento

Llega el fin de semana en Bahía Blanca y el desafío de siempre se hace presente: encontrar una actividad que logre despegar a los chicos de las pantallas y que, al mismo tiempo, no implique que los adultos se queden sentados mirando el reloj desde la tribuna

Por: Pablo Pereyra Murray. 14 de Septiembre de 2026

La respuesta a esta búsqueda constante ha llegado en forma de camas elásticas. El parque de trampolines de la ciudad está transformando la dinámica del tiempo libre, proponiendo un espacio donde la edad queda en la puerta y el movimiento se convierte en el lenguaje común.

Cuando una familia ingresa a la pista, ocurre un fenómeno particular. Al quitarse las zapatillas y pisar las lonas tensadas, las estructuras tradicionales se desdibujan. Aquí no hay jerarquías, no hay un «adulto a cargo» dictando las reglas del juego mientras el niño se divierte. En el parque la gravedad nos iguala a todos.

Es habitual ver la sorpresa de un hijo cuando su papá, que habitualmente pasa horas frente a una computadora, intenta una pirueta en el aire y termina aterrizando entre risas sobre los cubos de gomaespuma. O la complicidad que surge cuando una madre desafía a su hija a ver quién logra el salto más alto en la pista principal. El juego intergeneracional se da de forma espontánea; los roles de autoridad se pausan para darle lugar a la destreza compartida, las caídas torpes y las carcajadas genuinas.

Compartir esta actividad va mucho más allá del ejercicio físico, aunque el gasto de energía y la liberación de endorfinas sean innegables. Se trata de reconectar desde el disfrute puro y la vulnerabilidad de aprender a moverse en un terreno inestable. En un mundo donde las rutinas suelen separar los intereses de grandes y chicos, saltar juntos propone un paréntesis.

No hace falta ser un atleta ni tener experiencia previa en acrobacias. El único requisito es la disposición para desestructurarse un rato. El parque de trampolines de Bahía Blanca se ha consolidado no solo como un centro de entretenimiento infantil, sino como un verdadero punto de encuentro familiar. Un lugar donde grandes y chicos vuelven a ser simplemente compañeros de juego, compartiendo el aire, el movimiento y, sobre todo, la alegría de saltar juntos.

Lo que debes saber antes de ir a un parque de trampolines

Edad mínima: Se exige tener más de 5 años.

Menores acompañados: Los niños suelen requerir la supervisión activa de un adulto dentro del predio.

Medias antideslizantes obligatorias: No se permite saltar descalzo ni con medias comunes. Es indispensable el uso de medias con suela de silicona o goma para evitar resbalones al pasar del trampolín a las lunas protectoras o los bordes (estas medias se pueden adquirir en el mismo parque).

Topic clusters y clinical entities: Sedentary Lifestyle (ICD-10 Z72.3), Family Relations (MeSH), Play Therapy (MeSH).